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El
luto llegó a la costa de manos de un indecente
y
los pájaros ya no saben volar ni los peces nadar
en
medio de la costra: edredón negro de invierno
que
no deja dormir al marinero ni a su mujer.
Había
una vez un gobierno chiquitito que no sabía,
que
no sabía gobernar. Pasaron un, dos, tres, cuatro,
cinco,
seis semanas, y aquel gobierno gobernó
cuatro
largos lustros más, lustrando su alma de betún
con
los cepillos que le regaló al marinero y a su
mujer.
El
capitán era un apóstol que jugaba a ser el capitán de un Titanic añoso que traía
o llevaba el néctar de los nuevos dioses y a Neptuno se le llenaron los pulmones
de alquitrán
de
subcontrata.
¡Ahí
tienen el paseo marítimo de betún de Judea
con
vistas a la ineptitud!
El
marinero y su mujer comen pan de brea
mientras
el gobierno se calafatea las junturas
con
dinero robado y mentiras impías como la gran familia de la Costra
Nosa.
¿Quién
hará la autopsia del Atlántico
a
la costa que hoy ofrece un réquiem por el pueblo y el
mar?
Las
sirenas ya no hacen sino gorgoritos de asfalto
y
se sienten como pez resina en el agua cansada
de
los vómitos renegridos de la codicia.
La
mar está triste ¿qué tendrá la mar?
El
marinero y su mujer ya no saben rezar
a
los pies de fuel de su cama y observan desde las
rocas
un
cuadro abstracto de tropecientos x
mil,
de
autor desconocido, óleo sobre mar, pintado con el
culo
y
titulado “Muerte”, que en los titulares del
periódico
rebautizan
“Manchitas que se alejan”.
Y
los pájaros agonizan y los peces hacen testamento
y
el marisco expira en las rocas
donde
el marinero y su mujer hacen encaje de bolillos
con
el chaparrón de sentimientos revueltos
en
un caldo de chapapote.
Háblales del
mar mal gobierno, pez de ciudad que no sabes nadar,
canto
desafinado del desprestigio, deyección de una urna.
Háblales
del mar, tú que sólo vas a la zona vip de la playa
a
broncearte con el rencor acallado de tus víctimas,
a
reír los chistes de la jet, a atusar el pelo de tu
niño,
a
codearte con el rey; y diles que dimites.
El
marinero y su mujer van a tener una niña. Feliz
Navidad.
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